Pasa el tiempo y me voy dando cuenta de que nada me sirvió para nada. Y no, de los errores no se aprende, al menos yo nunca aprendí, puedo llegar a sacar conclusiones de lo realizado, pero ¿aprender? no he aprendido nada. Y bien, quiero empezar a aprender de ellos, de sacar un lado positivo a lo que es negativo, a las cosas que las tomaba como imposibles, darle un giro y que pasen a improbables, quiero que lo negro ahora sea blanco, pasando antes por un tono grisáceo. Todo lo salado, sera dulce, que lo irreal se convierta en real mediante echos. Y si, de echos si se aprende, y mucho, son los que me hacen que aprendan día a día, por lo cual, decido que todo lo que se realice, se realice con echo, no con simples palabras que no servirán, a la larga, absolutamente para nada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario