Puede que me toque ahora el echarte de menos. Pero no quiero, no quiero echarte de menos nunca, no quiero lagrimas por ti, ni actos falsos. No quiero ser presa de unos sentimientos y desobedecer a los que realmente quiero. Quiero dejar de estar encarcelada en una vida que no quiero. Yo solo quiero libertad, para poder ser yo la que elija mis sentimientos y en la vida en la que quiero estar sin tener que escuchar a nadie diciéndome lo contrario.

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